BAR E RISTORANTI

Food Factory – Italian Restaurant

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Food Factory es un restaurante italiano en la zona de Triana con concepto de comida básica y fácil y que no aporta nada nuevo a la oferta italiana de Las Palmas de Gran Canaria. Situado en la ambientada calle Domingo J. Navarro, donde convive con varios restaurantes con cierto éxito y afluencia, tendrá que subir un escalón para tratar de no ser la segunda o tercera opción cuando el preferido esté lleno o simplemente porque apetezca comer una pizza. Una terraza agradable y un salón abierto y cómodo con vistas a la cocina abierta para comer comida italiana mejorable. Al lado una fachada modernista muy interesante para los ojos de cualquiera.

En el restaurante Food Factory probamos cositas buenas y otras que pueden mejorarse. Así que todo es querer. Como el servicio, muy atento en lo que a educación y cortesía, así como ganas de agradar y corregir errores producidos por la lentitud en general de todo (limpieza de mesas, saludo y entrega de carta/menú, servicio de primeros platos, etc.). El servicio se ve superado por las circunstancias y lentitud. Falta engranar y coordinar mejor con la cocina. Los errores sin importancia no son importantes, pero cuando vas sumando varios, terminas por arquear las cejas y mirar al cielo.

Una carta variada, con entrantes, pastas, pizzas, risottos, carnes, algo del mar, postres Probamos varios platos, y como decimos, alguno nos gustó mucho y otros menos.

Las pizzas. Una buena pizza, generosa en tamaño y con una buena masa, aunque no es la mejor pizza que hemos probado y esperábamos más de Gero Maestro Pizzero, ya que este restaurante pertenece a su grupo, como O’Sole Mio, Riccadonna y otros. A mejorar sí o sí el exceso de corteza y demasiado espacio que hay entre la corteza de la pizza y la zona de comienzo del queso… vamos, poner un poco más de queso para que no haya tanta corteza y corteza con salsa de tomate. De resto bien, buena masa esponjosa y crujiente por fuera. No es la pizza fina fina, pero tampoco la gruesa mazacote. Nos gustó la masa. Buenos productos frescos, como la salsa de tomate casera, la mozzarella, jamón y demás. Mejorable para mí, además del queso-extra de corteza, las mega lonchas de jamón, las prefiero troceaditas, pero para gustos colores. Probamos la Margarita, Funghi y Prosciutto, además de la Focaccia roja y Blanca.

Caponatina Siciliana. Deliciosa. Muy recomendable, fresca, sabrosa, buen punto de cocción de las verduras y sorprendente y exquisito el toque agridulce, como debe ser en este plato. Faltaba algún vegetal para cuadrar con la receta tradicional pero muy recomendable. Un plato tradicional siciliano que descubrimos e investigaremos para pronto poner su receta, que seguro es tan fácil como delicioso.

Berenjenas a la Parmigiana. Muy ricas y nos encantó el punto en el que pusieron las berenjenas, sin pasarse y dejando un sabor exquisito de esta deliciosa verdura. Sólo un pero, las Berenjenas a la Parmesana llevan queso parmesano, y éstas no llevaban ni un poquito. Si le hubiesen llamado Berenjenas al horno, no digo nada, porque están muy ricas.

Vitelo Tonato. Buena presentación y agradable sabor. Quizás suave de atún y un puntito extra de sal, pero nos gustó. Mejorable pero bien. Se pueden pedir sin problema.

En cuanto a las pastas, encontramos que al cocinero le gusta apurar mucho el punto al dente, encontrándonos con que las pastas rellenas quedaban duras en la zona del cierre de la pasta, donde es más gruesa que en el resto (el doble, obviamente). Incluso a alguna le faltó más que unos segundos. Igual así le gusta al chef, pero a mí al menos no me gusta que parte de mi pasta este fuera de punto.

Ravioli di cuori verdi, corazones rellenos de espinacas y requesón con salsa de tomate. Perfectos de cocción y ricos. Buena salsa de tomate y suave y agradable el relleno de espinacas y ricotta o requesón, que no son lo mismo aunque se parecen. Bien el punto al dente.

Raviolis di formaggio di capra, rellenos de queso de cabra con salsa de tomate natural. Le faltó cocción. Un poquito más dura de lo deseable. Salvo eso, bien la salsa de tomate (la misma que la anterior) y rico el relleno.

Raviolis de manzana y queso con salsa de limón. Lo mismo, el borde de la pasta durito. Un minutito más no le hubiese ido mal. El relleno agradable y con buen sabor de manzana. La salsa de limón no me gustó. No me gustó en general, ni para este plato con el que no combinaba tan bien como sonaba al leerlo en la carta, ni para otro… algo le faltaba a la salsa… sabía bien a limón, pero no la repetiría. La pasta descentrada en el plato, un detallito sin importancia y que se puede cuidar más.

 

Caramelos Porcini, pasta rellena de setas del bosque con trufa. De nuevo el punto elegido por el chef no coincide con el que la daría yo. De nuevo la parte del cierre queda algo durita. La salsa de setas no estaba buena. Tenía un regusto amargo poco agradable, quizás por ajo quemado y las setas pasadas de punto. Quizás fuese fallo puntual. No nos gustó, al menos esta vez. Todos los caramelos naranjas menos uno que vino blanco. Otro detalle sin importancia no cuidado. No lo repetiría.

Los postres también están flojitos. Pedimos Tarta de manzana, y dos platos tradicionales italianos, la panna cotta (o panacota) y el tiramisú. La presentación de estos dos últimos es sorprendente por mediocre: en un tazón doble de café con leche. Quizás para ayudar en cocina, pero nada para alegrar la vista del cliente y degustar el postre con la vista.

Tarta de Manzana caliente con helado de vainilla. Después de equivocarse trayendo una tarta de queso con muy buena pinta y que debía ser la tarta del día, nos trajeron la tarta de manzana, no caliente y sin helado. En la cuenta en efecto aparecía tarta del día. La tarta un poco seca, le hubiese venido de escándalo el helado, pero estaba buena. Recomendable con el pack completo. Debe ser que metidos al error la presentó como la tarta del día.

Panacota. Buena de sabor pero de textura excesivamente cremosa. Dudo que hubiese aguantado un desmoldado, pero nunca se sabe. La presentación, como decíamos, poco atractiva pero seguro que les ayuda a prepararla… y así no se les rompe. Mejorable.

Tiramisú. Rico de sabor, pero escaso de bizcochito y demasiado “mascarpone” y cero de cacao espolvoreado por encima. Sólo una capa de bizcocho bien empapado. He probado mejores tiramisú en otros restaurantes del grupo. Que les pasen como hacerlo mejor, digo yo. Y de nuevo la presentación en tazón, un desacierto.

Para terminar en plan italiano pedimos un capuccino… y no lo hacen, así que nuestro gozo en un pozo.

Lo dicho, Food Factory Las Palmas debe mejorar engranaje, mejorar los detalles y ver si dan con la tecla para que todo el servicio fluya mejor y más rápido; en cuanto a agradables, sí lo son, pero hace falta un poco más para que la gente lo ponga en su lista de restaurantes favoritos. Y la comida también tiene mucho margen de mejora.

Para beber agua Acqua Panna, birra Peroni Nastro Azzurro, la cerveza más popular en Italia, muy suave de sabor, poco alcohólica y muy ligera, una cerveza fresca y para refrescarse.

Entre los fallos sin importancia fue el traernos un escalope de ternera empanado con papas fritas que no habíamos pedido. Pero nos fijamos que las papas fritas eran congeladas… que manía con las papas fritas congeladas.

Otro detalle que resta fue el tener un cubo de la basura en la sala interior a la vista de todo el mundo. En otras ocasiones no ha estado, doy fé, pero hay que cuidar estos detalles pequeños pero importantes. No se debe tener el cubo de la basura en la sala del comedor, al menos en un restaurante con imagen.

  • Indirizzo Calle Domingo J. Navarro 5 (Triana)
    Las Palmas de Gran Canaria

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